Únete a Vesta Hogar

Sé el primero en descubrir novedades, ofertas y tendencias para tu hogar.
Consigue un 10% de descuento en textiles de hogar

Blog olor en la ropa de nuestra lavadora

Olor en la ropa de nuestra lavadora

Los cuatro principales errores que dan mal olor a la ropa de la lavadora

Hay pequeños gestos diarios que, aunque no lo parezca, pueden dificultar el buen funcionamiento de nuestra lavadora.

A veces ocurre que, al sacar la ropa de nuestra lavadora, se percibe un olor desagradable que no corresponde a una ropa recién lavada. Este olor molesto puede darse después de varios usos del electrodoméstico, y veremos porque…

Aunque se use en el proceso del lavado de nuestra ropa diferentes jabones y suavizantes que limpian y perfuman nuestra ropa, no podemos pensar que este mismo jabón utilizado para la ropa, nos va a limpiar también la lavadora. La acumulación de restos de estos productos produce moho, hongos y bacterias que dan como resultado un olor desagradable en la lavadora.

Cuando introducimos la ropa en la lavadora, la suciedad puede quedar atrapada sobre todo en dos zonas concretas: la junta del tambor y el dispensador del detergente. Con el tiempo, la mezcla de jabón, agua, suciedad y residuos crea un caldo de cultivo idóneo para la aparición de los olores desagradables.

¿POR QUE OCURRE ESTO?

1. Usar más detergente del necesario: el tambor puede acabar recubriéndose con una capa de espuma de jabón que, a su vez, está salpicada de residuos y suciedad. La ropa no quedará más limpia por usar más cantidad de la recomendada de detergente o suavizante.

2. Mantener el tambor húmedo: debemos asegurarnos de que el tambor no permanece húmedo durante largos periodos de tiempo. Por tanto, es importante dejar la puerta abierta cuando no esté en uso de manera que la humedad pueda escapar. Este pequeño gesto permite que el aire circule alrededor del tambor, lo que ayuda a detener la reproducción de gérmenes y reduce los olores húmedos.

3. Usar siempre programas con agua fría: las lavadoras energéticamente eficientes que usan temperaturas de agua más bajas tienen menos probabilidades de matar los patógenos. De hecho, las lavadoras están diseñadas para eliminar la suciedad y los olores, no para esterilizar la ropa, por tanto, es posible que no puedan matar todas las formas de vida que hay en la ropa.

4. Llenarla en exceso: en ocasiones solemos llenar demasiado el tambor pensando en reducir el gasto. Pero superar la carga recomendada puede aumentar las posibilidades de que se acumule la suciedad y minimizar la efectividad del lavado.

¿COMO LIMPIAR LA LAVADORA?

Para que esto no ocurra, es necesario realizar un mantenimiento periódico de la lavadora.

La limpieza del cajón del detergente, es algo que a menudo olvidamos. Esta zona puede ser un refugio para los gérmenes. Para hacerlo, retira las piezas como la bandeja del detergente, empapa con bicarbonato de sodio o una mezcla de vinagre y agua caliente y friega con un cepillo de dientes (consulta con el manual si no sabes cómo quitarlo).

No olvides limpiar también la cavidad del cajón. Limpia el exterior con un paño húmedo. El vinagre es un potente desinfectante, elimina hongos y evita futuras averías. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda hacerlo una vez al mes.

Limpiar el filtro: el filtro protege la bomba de la lavadora al detener la pelusa, los pañuelos de papel que han quedado en los bolsillos, las monedas y la suciedad en general. Esto significa que, igual que el cajón del detergente, es un lugar donde se acumulan gérmenes y una zona ideal para que los malos olores se filtren en la máquina y en la ropa.

Por tanto, vacíalo con regularidad para eliminar la suciedad. En la mayoría de las máquinas está en el borde inferior, detrás de una tapa. No olvides colocar una bandeja debajo y desenchufar la lavadora. Cualquier residuo allí atrapado debe salir con el agua, pero no está de más revisar el interior.

Limpiar el tambor y la junta de la puerta: esta parte alberga rincones y grietas donde los gérmenes se esconden y llegan a pudrirse. Debería lavarse después de cada lavado porque es posible que queden restos de detergente, suciedad y residuos.

Antes y después de cada lavado, usa un paño húmedo para secar la goma. De esta manera conseguirás no solo mantener esta parte de la máquina limpia y en buen estado sino que la ropa no recogerá la suciedad cuando la saques para secar.

Realiza un lavado en vacío: hacer un lavado sin ropa a unos 90ºC al menos una vez al año, que es lo que recomiendan la mayoría de los fabricantes, debería matar los gérmenes, eliminar los olores y detener la acumulación de residuos de jabón y cal en lugares de difícil acceso. Puedes recurrir de nuevo al vinagre o la lejía. Con un programa corto, añade uno de los dos y pon en marcha el ciclo. Después, deja la puerta abierta para que se seque bien.

Revisa la tubería: si, pese a limpiar la lavadora, persiste un cierto olor a tubería, considera limpiar el tubo porque puede estar parcialmente bloqueado. Puedes usar un desbloqueador de desagües para eliminar la acumulación de residuos.

Con esto habremos solucionado los problemas de olor que desprende nuestra lavadora, que como ves, se pueden producir por diferentes razones

Carrito de compra
Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.